
Toda la valoración se apoya en un archivo de móvil de un minuto. Suena poca cosa y es justo lo contrario: bien hecho, ese recorrido contiene más información útil que media hora de visita, porque enseña el contenido, la salida de cada material y el acceso en el mismo gesto.
Aquí va el guion completo, en el orden que mejor funciona. No hace falta editar nada ni preparar la casa: cuanto más real llegue la imagen, más fina sale la respuesta y menos posibilidades hay de que la cifra se mueva después.
Lo que resuelve un recorrido grabado con calma
Un vídeo permite contestar el mismo día en horario laboral, sin cuadrar agendas ni abrir la puerta a nadie. Permite además que lo grabe quien tenga la llave, algo decisivo cuando la vivienda es de una herencia y quien decide vive lejos.
Y permite comparar con calma, porque la respuesta llega por escrito sobre imágenes concretas. Lo que aparece en el vídeo es lo que presupuestamos, y ese presupuesto es el que se respeta cuando llega el camión. Ese es todo el mecanismo.
Empieza dentro y termina en la acera
El orden recomendado es de dentro hacia fuera: salón, habitaciones, cocina, galería, baños, trastero, balcón o terraza, altillo, y al final rellano, escalera o cabina, portal y calle. Terminar mirando la acera es la parte que más gente se salta y la que más nos ayuda.
Si la vivienda es una casa de la Geltrú o de Baix a Mar, empieza por la puerta de la calle y sube: así se ve el giro de la escalera interior, que es el dato que decide cómo salen las piezas grandes.
Los armarios, abiertos de par en par
La mitad del volumen de una casa vive detrás de una puerta. Armarios de dormitorio, alacenas de cocina, muebles de baño, la parte alta de los altillos empotrados: todo eso hay que abrirlo mientras grabas, aunque esté desordenado.
El desorden no resta ni un euro, y en cambio esconderlo distorsiona el cálculo. Lo que se ve entra en la cuenta; lo que no aparece se descubre el día de la carga y obliga a rehacer la previsión, que es exactamente lo que este método evita.
Trastero, altillo, balcón y galería
Son los cuatro espacios que más peso tienen y los que más se olvidan. En los bloques de Sant Joan y del Molí de Vent el trastero está abajo o en el terrado; en las promociones con garaje baja el ascensor hasta el sótano.
Suelen guardar chatarra, herramienta, bicicletas, muebles retirados y cajas de muchos años. Es material con mercado real y juega a favor de la valoración, así que enseñarlo entero es de las cosas más rentables que puedes hacer en ese minuto.
El rellano, la cabina y los peldaños
Sal de la vivienda sin cortar la grabación. Enseña el rellano, di si hay ascensor y hasta dónde llega, abre la cabina para que se vea el fondo y baja un tramo de escalera mostrando el ancho y el ojo.
En las fincas de Armanyà y del Centre Vila esta parte del vídeo vale tanto como el comedor. De ella sale la decisión de bajar de una pieza o desmontar arriba, y con ella el número de jornadas y de personas que hacen falta.
La calle: ancho, bordillo y sitio para parar
El plano final se hace desde el portal hacia fuera, girando despacio para que se vea la acera, los bolardos si los hay, el vado, la zona de aparcamiento y a qué altura podría quedarse el furgón.
En las calles cortas del casco esto decide la franja horaria del día de carga; en el Passeig Marítim y en Ribes Roges decide la temporada y la hora. Es la información que convierte una estimación en una cifra fiable.
Di la planta, el barrio y la fecha que manejas
Mientras grabas o en el propio mensaje, tres datos: en qué planta está, en qué barrio de Vilanova y si hay una fecha de notaría, de entrega de llaves o de reparto. Con eso encajamos el calendario desde el primer momento.
Si sabes que hay algo especial —una comunidad con horario de obras, un trastero que nadie ha abierto en años, un altillo hasta el techo— dilo también. Todo eso se calcula sin problema cuando se sabe antes.
Con la luz encendida y sin prisa
Enciende luces, sube persianas y camina despacio, deteniéndote dos segundos en cada estancia. Graba en horizontal si te resulta cómodo y evita los barridos rápidos, que dejan las imágenes movidas y obligan a preguntar de nuevo.
Un minuto y medio bien aprovechado es más que suficiente para una vivienda de tres habitaciones. Para una casa con patio, terrado y garaje, tres minutos tranquilos hacen el mismo trabajo.
Cuatro o cinco fotos también sirven
Si prefieres fotografías, manda una por estancia con la puerta del armario abierta, una del trastero, una del rellano con el ascensor si lo hay y una del portal desde la acera. Con ese juego podemos calcular igual de bien.
Mándalo al WhatsApp y esa misma jornada tendrás la respuesta: gratis, o la parte que se cobra con su motivo. Tienes el detalle de todo el proceso en servicios y las dudas más frecuentes en la FAQ.